- Glúteos. Se trata de uno de los músculos más grandes del cuerpo y por ello, necesita de un tratamiento intensivo para devolverle su tono y elasticidad. Con ello se logrará el levantamiento, forma redondeada y firmeza, de una de las partes más sensuales de la mujer.
- Piernas. Mejora la flacidez en la cara anterior y posterior de los muslos y reduce su celulitis.
- Abdómen. La radiofrecuencia abdominal tiene como objetivo conseguir un vientre más plano, reduciendo además la flacidez y las estrías típicas de los cambios de peso y post-parto.
- Brazos. El reto principal es la flacidez de la cara interna del brazo, el descolgado propio de la pérdida de elasticidad motivado por la edad. Si el caso fuera sobrepeso generalizado, se suele tratar la acumulación de grasa en el brazo junto a la del codo y muñecas.
- Papada y cuello. La Radiofrecuencia es la técnica no quirúrgica más empleada para ambas zonas, siendo su mayor efectividad tratando 1) exceso de tejido adiposo leve o moderado y 2) descolgamiento moderado de la piel. Para más información recomendamos la lectura de este monográfico sobre el tratamiento de la papada.
- Senos. La Radiofrecuencia vuelve a posicionarse como el tratamiento nº 1 para reafirmar esta zona tan sensual de la mujer. El calor interno de la técnica estimula la circulación y la formación de colágeno y elastina, logrando unos senos más firmes y rejuvenecidos. Para más información recomendamos la lectura de este artículo sobre cómo reafirmar los pechos.
- Estrias. De eficacia alta en la reducción de la estría roja y moderada en la blanca, el tratamiento trata de generar nuevas fibras de colágeno y elastina en sustitución de las fibras rotas, que dan lugar a la estría. Mas información en este artículo dedicado a cómo prevenir y eliminar las estrías.